Cinco frases de los papás que afectaron nuestra relación con la comida

Posted by on Feb 24, 2010 in Come bien, Emociones, Niños, TODO | 9 comments

Texto original escrito por Ana. Sígueme en Twitter.

boy and vegetables
Nuestra relación con la comida se forjó desde la infancia y marcó la relación que llevamos hoy en día con la alimentación. Frases y actitudes tan arraigadas en nuestra cultura nos refuerzan costumbres que se quedaron en nuestro inconsciente.

1. “No te paras hasta que te lo acabes”

De niño: Te quedaste varias veces solo frente a un plato de sopa

De adulto: Sientes la necesidad de terminar hasta la última gota de guisado en tu plato. El resultado es que hemos perdido la capacidad de detectar saciedad. Paramos de comer porque ya no hay comida, no porque ya no sintamos hambre.

2. “¡Qué gordito! Se nota que está bien cuidado”

De niño: El concepto de gordito es igual a saludable es uno una idea sumamente arraigada en nuestro país.

De adulto: El resultado es que aceptamos la obesidad, utilizando eufemismos como “gordito”, “llenita”, “panzoncito” y frases como “gordito pero feliz”.

3. “Cuántos niñitos quisieran tener lo que tú tienes”

De niño: Tu papá lograba que sintieras remordimiento por los niños hambrientos del mundo.

De adulto: Sientes remordimiento cuando dejas algo en el plato. Desperdiciar comida es algo terrible, pero sobre comer es uno de los peores atentados contra tu cuerpo.

4. “El plato se deja vacío”

De niño: Veías que tu papá “limpiaba” el plato

De adulto: “Limpias” el plato. Otra frase que ha evitado que respetemos nuestra saciedad y sigamos comiendo a pesar de sentirnos satisfechos.

5. Este aplica cuando ibas a la casa de un amigo o novio y su mamá te decía: “¿Quieres más?” y tú “No gracias señora” y ella “De veras, te sirvo otro” y antes de que pudieras decir otra cosa ya te había servido otro chile relleno. Y tú por la pena te lo acababas comiendo.

De niño: padecías la horrible sensación de comer a fuerza y te ponía nervioso quedarte a comer en casa de un amigo.

De adulto: les sirves a los amigos de tus hijos doble ración aunque te digan que ya no quieren. En nuestra cultura, es común utilizar la comida como una muestra de amor y atención, y por lo tanto, se considera descortés rechazar un alimento cuando te lo ofrecen. El resultado es que comemos de más y no respetamos la saciedad ni de nosotros mismos ni de los demás.

Reflexiona sobre estas frases y qué tanto han impactado en tu actitud sobre la comida, si descubres la raíz podrás erradicarla. Si eres papá, no repitas estas frases a tus hijos, mejor acostúmbralos desde pequeños a disfrutar el placer de la comida y a probar distintos sabores. La disciplina es importante, pero también lo es respetar los tiempos y gustos de los niños.

Este post se me ocurrió mientras escribía “Cinco mitos que nos mantienen gordos”.

9 Comments

  1. ¡Muy buenos días!

    Uy, me transportas a mi niñez. Y si, mamá me dejaba sentado hasta que no me acabara lo que se me sirvió y eso de que te inviten a comer más **suspiro**, es un crimen.

    Aunque yo mismo he caido en esas frases con mis hijas, también mi esposa y yo nos hemos preocupado por que se alimenten sanamente, ninguna de ellas sufre de sobrepeso.

    ¡Saludos!

  2. Creo que siento culpa, la frase no. 1 yo la eh usado con mi hijo #Fail

  3. Gracias por tu comentario RA, creo que todos fuimos “víctimas” de uno o más de estas frases, como dices, lo importante es hacer consciencia y no repetirlo con nuestros propios hijos. ¡Saludos!

  4. me recuerda las historias trágicas y horribles que me contaba mi abuelo sobre el campo de concentración en el que estuvo en la Guerra Civil Española. era una letanía enoooorme cada que no acababa con un plato!
    Ahora me sirvo poquito para acabar el plato sin culpas (y sin las sombras de los refugiados españoles) 🙂

  5. “No te paras hasta que te lo acabes”
    Pasé un día y una noche frente al plato, el pleito se arreglo con una fusta para caballos. Y luego tuve que chutarme a la idiota de mi abuela diciendo que mis padres me aman.

    “Si no comes, te vas a quedar chaparro”
    Que bueno que no comí, creci 20 centimetros más que mi padre, 30 más que mi madre y la ultima vez que se toco el tema de mi estatura fue para quitar el marco de la puerta de la cocina porque me abrí la cabeza.

    “El plato se deja vacío”
    Bueno, esa nunca me la dijeron, pero yo si lo hago. Supongo que es algun trauma reflejado en eso.
    Me sirvo poca comida y me acabo todo, no me afecta. Pero me consta que afecta a los niños, unos primos que tienen como 15 años menos que yo hacían competencias “para dejar el plato como Hluot” y que su madre no les dijera que se acabaran toda la comida.

    “¿Quieres más?” y tú “No gracias señora” y ella “De veras, te sirvo otro” y antes de que pudieras decir otra cosa ya te había servido otro chile relleno.
    Ahí sí soy un sinvergüenza hecho y derecho desde chiquito. Sí la mujer no tomaba en cuenta mi opinión, yo no tenia ningun remordimiento por dejarle el plato servido a media mesa.

    La comida, frecuentemente se utiliza como medio para demostrar superioridad por parte de los padres. Es la escusa perfecta, todos necesitamos comer, así que los padres sienten tener carta blanca para imponer su voluntad traumando a los hijos.

  6. A mi novio eso le pasa, cuando dejo algo en el plato o el refresco sin terminar, inmediatamente se lo come él porque dice que su mamá le aplicaba el “no te levantas hasta que te lo acabes” y le da ansiedad que yo no haga lo mismo-

  7. He aprendido a relacionarme mejor con la comida, aunque admito que a veces tengo problemas porque escucho este tipo de palabras en mi mente, peeero sè que soy la responsable de mi salud y para abolir comer de màs yo me sirvo mis propias porciones y respeto a mi cuerpo.
    Me sorprende que sirvan unas porciones gigantescas en restaurantes, en platillos que son para “una persona” y en realidad podrìan comer hasta 3 del mismo plato.

    • Hola Perla: te felicito por hacer conscientes estas frases y manejarlas. Saludos!

  8. Hola; yo estoy de acuerdo en que debemos aprender a escuchar las necesidades del cuerpo y que los niños sepan que y hasta donde comer. Pero también creo que por solidaridad a la gente que no tiene que comer, se debe evitar tirar la comida. Así que lo mejor es servirte poco, o compartir el platillo o llevarlo a casa. Yo creo que si es importante que los niños sepan que son privilegiados al tener comida para elegir y que por ello deben elegir lo más saludable.

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