Lo que sientes no es hambre es…PRESIÓN SOCIAL

Posted by on Feb 9, 2011 in Come bien, Emociones, TODO | 9 comments

Texto original escrito por Ana.  Sígueme en Twitter.

Este post pertenece a la serie “Lo que sientes no es hambre es…” ¿Ya leíste los demás?

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Fuente: itlegraph

¿Cuántas veces has comido por no quedar mal? ¿Por pena a decir que no?

Caso uno: estás en casa de tu suegra y al terminar tus taquitos, te dice que si quieres otro. Tú respondes que no gracias, pero ella insiste y ¡zaz! cuando menos lo esperas ya te sirvió otros dos tacos y como es tu suegra, pues te los comes.

Caso dos: estás en una reunión de amigos o familiares y aunque acaban de terminar de comer, la anfitriona saca un platito con cacahuates. Todos empiezan a comer y pues como los tienes enfrente, tú también.

Caso tres: vas a un restaurante con tus compañeros de trabajo o clientes, y aunque ya estás lleno ellos insisten en que comas más, por ejemplo, en que comas otro taco, otro coctel de camarón u otro tequila, te dicen que no seas aguafiestas, y tú, comes o bebes de más.

Caso cuatro: vas al cine y aunque no sientes hambre como tu novia te dijo que ir al cine sin comer palomitas es inconcebible acabas comprando palomitas, refresco…y pagándolo.

Caso cinco: vas a un restaurante con la familia. Tus hijos no se terminan lo que pidieron y ni modo de dejar el plato casi intacto, entonces tú acabas comiéndote todo lo que ellos dejaron.

¿Te suenan conocidas algunas de estas situaciones?

Dado que comer es un acto social, la influencia que tienen otras personas sobre nuestras conductas alimentarias es muy grande. Aprendimos cuánto comer, a qué velocidad y en qué ocasiones de los hábitos de nuestros familiares y amigos. Estamos acostumbrados a demostrar afecto a través de la comida, a tomar decisiones sobre nuestra vida personal y profesional en la mesa de un restaurante. Celebramos y calmamos la tristeza con ciertos alimentos. Todo esto hace que los alimentos y el acto de comer tengan una gran carga emocional y un rol en nuestra vida social.

Pero, por el bien de nuestra salud, es importante poner las necesidades de nuestro cuerpo como prioridad máxima.

  • Aprende a decir que NO. Algo que a mí me ha servido mucho es comprender que cuando dices que NO también estás diciendo que SI. Por ejemplo, al decirle que no a comer de más, le estás diciendo que sí a tu salud y a un peso saludable.
  • Pregúntate si realmente tienes hambre y no comas nada más porque los otros lo hacen.
  • Deja de ser un changuito. Es decir, deja de imitar a los demás. No porque los otros lo hagan tú también lo tienes que hacer.
  • Apréndete esta frase: “El que elige la conducta, elige la consecuencia” y piensa en la consecuencia antes de actuar. Por ejemplo: si eliges comer demasiado, también eliges las agruras, el sobrepeso y el remordimiento de conciencia.
  • Practica el Hara Hachi Bu.
  • Conviértete en un ejemplo saludable. Demuéstrale a los demás lo bien que te sientes (y ves) cuando eliges conscientemente qué y cuánto comer. El entusiasmo se contagia. Sé factor de cambio.
    ¿En qué situaciones han sentido presión social para seguir comiendo?

¿Qué hacen para decir que no?

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9 Comments

  1. ¡Hola sensei Ana!

    Nuestra cultura ve muy mal el que rechacemos una invitación, ya que esta es una muestra de la hospitalidad del anfitrón y al rechazarla, mostramos falta de respeto.

    Lo que me ha funcionado es pedir otra cosa en vez de lo ofertado. Por ejemplo, en vez del taquito extra, pido un te. De esa manera no desprecio al anfitrión y a la vez no termino comiendo de más.

    ¡Saludos!

  2. A mi no me presionan así, pero sí mi fuerza de voluntad flaquea cuando veo a los otros entrarle de lo lindo a la comida.

  3. Este punto no lo cumplo! Si no quiero no me da pena decir que no, lo malo es que pocas veces quiero decir que no 🙁

  4. Hola.
    Califico en todos los casos menos en el cuarto.

    Me voy a aprender la frase…“El que elige la conducta, elige la consecuencia”…gracias.

  5. Neurotic Marianita, Luisa y Natalia: gracias por compartir, definitivamente la frase maestra “El que elige la conducta, elige la consecuencia” es una gran herramienta para afrontar esos momentos de tentación. Pónganla en practica y verán que funciona. Saludos chicas 🙂

  6. Totalmente cierto. En mi caso, siempre que voy a casa de mis suegros, al marcharnos, nos tienen preparado el “paquetito” con embutidos o bollería… lo hacen porque creen que así nos dicen lo que nos quieren y se preocupan por nosotros, pero no hay forma de hacerles ver que sólo facilitan una forma insalubre de vida. Claro, al tenerlo en casa, pues al final te lo comes… por no tirarlo….

  7. Me he dado cuenta de que cuando digo “no, gracias” las personas siguen insistiendo en que coma más, por eso elegí cambiarla por “Asì estoy bien, gracias” y ¡oh, sorpresa! las personas ya no insistían 😉

    • ¡Me encantó Perla! Las palabras son poderosas, excelente tip, gracias por compartir.

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