Posts Tagged "agua"

Formas creativas de tomar agua natural

Posted by on May 23, 2012 in Come bien, Lo que yo como, Recetas | 14 comments

Texto original escrito por Ana.  Sígueme en Twitter.

La razón número uno por la que las personas se rehúsan a tomar agua natural es porque dicen que no les gusta el sabor.

A muchos niños los acostumbraron tanto a tomar y comer alimentos cargados de azúcar, que su paladar se acostumbró a dicho sabor y de adultos han  dejado de disfrutar lo sencillo y natural. Pero así como el gusto por lo dulce no es nato, sino aprendido, también se puede aprender a disfrutar lo natural con algunos cambios graduales.

Si eres de los que dicen no tomar agua natural porque no les gusta, aquí te doy ocho ideas para que te quedes sin pretextos.

Rodajas de cítricos.
Agrégale al agua rodajas de limón, lima, naranja, mandarina o hasta toronja.  Le dará un sabor y un color sutil y fresco.

Frutas en rebanadas.
Igual que los cítricos, frutas en rebanadas como durazno, piña, fresa o cerezas brindan un ligero sabor dulce.

Fruta dulce de temporada madura.
Un clásico de la cultura mexicana, las aguas de frutas son una excelente opción para brindarle sabor, color y textura al agua natural.  Utiliza frutas de temporada maduras para que no sea necesario agregarle azúcar extra.

Aguas de verduras.
De pepino, apio, perejil, jícama…Dale un giro a la tradicional agua de frutas con una de estas refrescantes ideas.

Cáscaras de cítricos o manzana.
Pela un limón, naranja o manzana y sumerge la cáscara en el agua.  Además de darle un toque de color, le brindará un ligero sabor y aroma.

Jugos rebajados.
Prepara un jugo de cualquier fruta y/o verdura, pero toma 50% jugo y 50% agua, sin añadir azúcar.  Las combinaciones son enormes.

Té helado
Prepara tu propio té helado.  Hierve agua natural, apaga la flama y agrega sobres de infusiones herbales o té, o ramas directas de manzanilla, té limón, jamaica… Retira los sobres o cuela la infusión y deja enfriar.

Hielos sorpresa

En una charola para hacer hielos colocar rodajas de cítricos, moras, hojas de menta, yerbabuena u otra hierba, trocitos de piña o cereza.  Agregar agua y meter al congelador.  Servir con agua natural.  Además de verse muy elegante y colorido, conforme se deshagan los hielos irán soltando sutiles y refrescantes sabores.

Imagen

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¡Hidrata tu vida!

Posted by on Apr 4, 2011 in Cuadro de honor, Motívate, TODO | 11 comments

Una recomendación clásica para llevar una vida saludable es tomar agua natural.  Pero a muchas personas les cuesta mucho trabajo adoptar este hábito ya sea porque no tienen las costumbre o porque el agua no les sabe bien.  Ese era el caso de mi hermana, Margarita, quien por mucho tiempo no tomó agua natural pero desde hace más de un año ha incorporada este hábito a su vida con resultados muy positivos para su salud.  Esta es su historia.

Sigan a mi hermana en twitter y conozcan a una mujer simpática, inteligente y brillante abogada.

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Hola a todos los seguidores de Fácil de Digerir:

Este texto tiene que como objetivo ofrecer mi testimonio sobre cómo implanté un hábito fundamental en mi vida y que ahora agradezco mucho: el hábito de beber agua. Se preguntarán: “¿eso es un hábito?”. Sí, sí lo es, y es uno de los más importantes. Yo he tenido muchos hábitos en mi vida, de los cuales agradezco haberme librado (por ejemplo, chuparme el dedo o morderme las uñas), pero este es uno que adquirí hace muy poco tiempo y del que he notado mejorías notables.

Para comenzar, quiero exponerles las dos razones por las cuales antes no bebía agua. La primera es que el sabor no era de mi agrado, para mí era muy importante beber algo dulce para acompañar las comidas. La segunda es que no sentía ninguna necesidad de beber nada durante el día, excepto cuando tuviera sed. Por ambas razones, no bebía líquidos constantemente, y los que bebía eran saborizados y/o con azúcar. Yo ya había escuchado hasta el cansancio que hay que beber dos litros de agua al día (los cuales yo, por supuesto, no consumía), pero como no había sentido ninguna afectación en mi cuerpo, sencillamente ignoraba dicha indicación.

Durante 2010 viví en un país extranjero, por lo que mi vida diaria cambió drásticamente. Entre otros cambios, noté que tenía estreñimiento, sueño inexplicable, mareos, piel reseca y mucha sed a lo largo del día. En realidad fue este último síntoma el que me obligó a tomar más líquidos. Como en ese país no existen las aguas saborizadas sin gas y sin azúcar (estilo Clight, Belight, etc.), y otras bebidas como el té helado son diuréticas, me vi obligada a beber agua del grifo (potable en esa ciudad). Descubrí que su sabor no me era agradable, así que probé con beber agua embotellada. El sabor era muy distinto (en realidad, no existía tal) y me di cuenta de que esa agua sí me hidrataba, así que entendí que esa era la opción que había estado buscando.

Comencé bebiendo unos cuantos vasos al azar, pero luego fui incrementando mi ingesta durante el tiempo que pasaba en la oficina (así aprovechaba para estirar las piernas cada vez que iba a servirme un nuevo vaso), de tal modo que logré beber entre 1.5 y 2 litros diarios. A veces no tenía sed, pero aún así le iba dando tragos pequeños al agua, hasta que me terminaba cada vaso. No me costaba nada de trabajo, pues el agua embotellada no tenía un sabor desagradable, no me inflaba el estómago y tampoco incrementaba mi ingesta de calorías.

Inmediatamente que comencé, noté muchos cambios favorables en mi organismo. Naturalmente, ya no tenía sed en ningún momento del día; pero no solo eso, sino que además mi tránsito intestinal mejoró bastante, la hidratación de mi piel se incrementó, desaparecieron los mareos y me mantuve alerta sin esos sueños inesperados tan molestos. Mi alimentación cambió cuando me fui a vivir al extranjero, sí, pero todos esos cambios se compensaron cuando comencé a beber más agua, por lo que le atribuyo esos beneficios a ese buen hábito.

Hoy ha pasado un año de todo esto y estoy feliz. Ya no tengo ningún conflicto bebiendo agua, pues encontré que sí se puede beber agua natural sin que tenga un sabor a grifo, filtro, agua hervida, etc., y también descubrí que los beneficios que trajo a mi cuerpo los noté por mí misma, nadie me los platicó.

Finalmente, quiero compartirles que lo que me llevó a tomar la decisión de ingerir más agua natural y a hacerlo con constancia, fue la idea de llevar una vida más sana en general. Tengo otros problemas de salud gástrica y de colesterol, que me llevaron a pensar que algo no estaba haciendo bien con mi cuerpo, pues éste estaba respondiendo de manera adversa en varios aspectos. Por lo tanto, empezar por este nuevo hábito, fue el primer paso para después continuar con una rutina de ejercicio y una alimentación balanceada.

Por todo lo anterior, les invito a todos los seguidores de Fácil de Digerir a que comiencen desde hoy a beber el agua que su cuerpo requiere, aunque no siempre se los pida a gritos. Nunca es tarde para empezar, y estoy segura de que, igual que yo, encontrarán beneficios para su cuerpo que ni siquiera se imaginaban que tenían su origen en el bajo consumo de este líquido.

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Lo que sientes no es hambre es…SED

Posted by on Jan 26, 2011 in Come bien, Emociones, TODO | 10 comments

Texto original escrito por Ana.  Sígueme en Twitter.

Este es el primero de una serie de posts dedicados a analizar todas esas sensaciones que confundimos con hambre y que nos llevan a comer cuando no lo necesitamos.

Siento hambre pero, ¿en realidad es hambre?

water and lime

La deshidratación no solamente se manifiesta con la sensación de sed, también causa somnolencia, fatiga, dolor de cabeza y falta de energía. Estas cuatro últimas también las causa el hambre y por eso, muchas veces cuando nos sentimos cansados o sin energía pensamos que lo que necesitamos es algo de comer para reanimarnos.

Por ello sugiero que antes de comer, bebas un vaso de agua o una infusión herbal. Espera 10 minutos y corrobora si sigues sintiendo hambre. Te sorprenderás de las veces que el agua es suficiente. Este simple ejercicio te puede ahorrar muchas calorías que no necesitas.

¡Aprende a conocer tu cuerpo, déjate guiar y vive más sano!

 

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Posted by on Jul 28, 2010 in Come bien, TODO | 8 comments

Texto original escrito por Ana.  Sígueme en Twitter.

DrinkingWater

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria  planteó el siguiente decálogo para mantenernos siempre hidratados:

  1. Ingerir líquidos en cada comida y entre las mismas.
  2. Elegir el agua preferentemente al resto de las bebidas, y a ser posible agua con un adecuado contenido en sales minerales.
  3. Aumentar el consumo de frutas, verduras y ensaladas.
  4. No esperar a tener sensación de sed para beber. Disponer de agua u otro líquido a la mano.
  5. Mantener las bebidas a temperatura moderada, pues si están muy frías o muy calientes se suele beber menos. Niños y ancianos son colectivos que presentan mayor riesgo de deshidratación.
  6. Elegir las bebidas de acuerdo con el nivel de actividad física, necesidades de salud y estilo de vida.
  7. Aumentar la ingesta de líquidos en ambientes caluroso y antes, durante y después del ejercicio.
  8. Si está vigilando la ingesta calórica o el peso consuma siempre agua y bebidas bajas en calorías.
  9. Diez raciones de líquido al día es una buen referencia para una correcta hidratación. (1 ración = 200 a 250 ml)

Fuente: Sociedad Española de Nutrición Comunitaria

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Quítate la sed sanamente

Posted by on Jul 19, 2010 in Come bien, TODO | 7 comments

Texto original escrito por Ana.  Sígueme en Twitter.

Todos sabemos que el agua es esencial para la vida ya que es el componente mayoritario en el cuerpo humano (aproximadamente 55% del cuerpo adulto). Pero en muchas ocasiones intentando saciar nuestra sed, consumimos bebidas que aportan muchas calorías, grasas o aditivos sintéticos no saludables.

Por esto, el Instituto Nacional de Salud Pública creó una serie de recomendaciones sobre el consumo de bebidas que ofrecen una guía para hidratarnos de la manera más saludable y equilibrada posible. Algo que me gusta sobre esta propuesta es que se basa en estudios que han realizado los especialistas de dicha institución en la población mexicana. Así que son sugerencias basadas en nuestros hábitos, predisposición a ciertas enfermedades y a nuestros gustos.

Las recomendaciones están representadas en la imagen de una jarra, siguiendo el esquema de una pirámide: la base representa el grupo de bebidas que deben consumirse de manera habitual y la punta, aquellas que solamente deben consumirse de manera ocasional.

jarra agua

La escala incluye seis niveles, ordenados del más saludable al menos saludable.

Nivel 1: Agua potable. El agua natural es la elección más saludable y la bebida preferida para satisfacer las necesidades diarias de líquidos. No proprciona energía (no contiene calorías) y puede proporcionar minerales esenciales como el calcio, el magnesio y el fluoruro. El agua puede satisfacer el total de necesidades de líquidos, pero para permitir cierta variedad y preferencias individuales, una dieta saludable puede incluir varias bebidas, además del agua. Se recomiendan de 750 a 2,000 ml al día, es decir de 3 a 8 vasos/tazas al día.

Nivel 2: Leche semidescremada (1%), leche descremada y bebidas de soya sin azúcar adicionada. La leche es fuente importante de calcio y vitamina D y aporta proteína de alta calidad. La leche de soya es buena alternativa para individuos intolerantes a la lactosa y proporciona cerca del 75% del calcio biodisponible en la leche, además de proteínas y otras vitaminas y minerales. Las bebidas de yogurt contienen menos lactosa que la leche y pueden ser buna opción. Las leches y bebidas de soya saborizadas y con azúcar agregada, tienen gran cantidad de calorías, por lo que su consumo no es recomendado. Se recomiendan de 0 a 500 ml al día, es decir de 0 a 2 vasos/tazas al día.

Nivel 3: Café, infusiones y té sin azúcar añadida. El té y las infusiones proveen una variedad de micronutrientes. En cuanto al café, la evidencia en adultos saludables sugiere que una ingesta de cafeína de hasta 400 mg/día, no está asociada con riesgos a la salud. Aún así, se recomienda limitar su consumo en mujeres embarazadas, lactantes y niños. Se debe tomar en cuenta que al añadir leche, crema o edulcorantes calóricos aumenta la cantidad de calorías y por lo tanto baja significativamente su valor en esta escala. Se recomienda de 0 a un litro de café, té o infusiones al día, es decir de 0 a 4 tazas.

Nivel 4: Bebidas no calóricas con edulcorantes artificiales. Se refiere a refrescos de dieta, aguas saborizadas, bebidas energizantes y otras bebidas “dietéticas” o “light” a base de café o té. Los edulcorantes artificiales (Splenda, Aspartame, Acesulfame-K) se encuentran aprobados por la FDA (Food and Drug Administration de USA) como no dañinos, pero cada vez más literatura sugiera posibles riesgos a largo plazo si el consumo es elevado y el condicionamiento al sabor dulce que puede ocasionar cierta “adicción”. Por lo tanto, el Instituto recomienda de 0 a 500 ml por día, es decir de 0 a 2 vasos al día.

Nivel 5: Bebidas con alto valor calórico y beneficios limitados a la salud. Jugo 100% de fruta, leche entera, bebidas deportivas y bebidas alcohólicas. Los jugos 100% de frutas, proveen una gran cantidad de vitaminas y minerales, pero tienen un alto contenido calórico y generalmente menos fibra presentes en la fruta entera. Se recomienda consumir de 0 a 125 ml, es decir de 0 a ½ vaso al día.

En cuanto a la leche entera, su alto contenido en grasa saturada contribuye significativamente al desarrollo de problemas cardiovasculares. Por lo que no se recomienda su consumo.

Las bebidas deportivas contienen de 50 a 90% más de calorías que los refrescos. Estas bebidas están formuladas para atletas de alto rendimiento por lo que no se recomienda su consumo para otros individuos.

El Instituto no recomienda el consumo de alcohol; sin embargo, en el caso del vino tinto, si es consumido en cantidades moderadas, puede proveer algunos beneficios para los adultos. La bebida estándar de alcohol se define como aquella que contiene 14 g de alcohol. En el caso del vino es media copa (150 ml). El consumo moderado se define como no más de media copa al día para las mujeres y una copa para los hombres. No se recomienda el alcohol combinado con bebidas energéticas y/o refrescos.

Nivel 6: Bebidas con azúcar y bajo contenido de nutrimentos. Refrescos, jugos de “fruta”, leches saborizadas y azucaradas, jugos para niños. Estas bebidas proveen excesivas calorías y ninguno o muy escaso beneficio nutricional. No se recomienda su consumo. Si llega a consumirse debe ser esporádicamente y en porciones pequeñas no mayores a 250 ml o un vaso.

Consideraciones: Las recomendaciones se basan en el consumo diario promedio de una persona adulta de alrededor de 2 – 2.5 litros de agua, que equivale a 8 vasos al día. Se considera un vaso/taza/copa de vino de 250 ml. Vale la pena mencionar que la ingesta de agua varía dependiendo de la edad, peso, talla y actividad física.

Fuente: Instituto Nacional de Salud Publica

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