Texto original escrito por Ana. Sígueme en Twitter.
Investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard publicaron los resultados de un estudio que confirma la relación entre el consumo de carne roja y el desarrollo de diabetes tipo 2.
El estudio es el más completo que se ha realizado al respecto, utilizando una muestra de más de 300,000 mil participantes de ambos sexos a quienes se les dio seguimiento desde 1976. También es el primero que mide el impacto de sustituir la carne por otras opciones alimenticias, en específico lácteos bajos en grasa, nueces y granos enteros.
Resultados
La conexión carne roja – diabetes
Las teorías acerca de por qué el consumo de carnes aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 son:
Las buenas noticias
Recomendaciones
|
Día |
Fuente de proteína |
Platillo |
| Lunes | Vegano: cereales, nueces y legumbres. | Enfrijoladas rellenas de espinacas. |
| Martes | Pescados ricos en Omegas: salmón, atún, arenque, sardinas. | Salmón agridulce al horno. |
| Miércoles | Pollo | Pollo con plátanos |
| Jueves | Pescados blancos: tilapia, | Pescado en salsa de cilantro. |
| Viernes | Ovolactovegetariano: huevos, lácteos, cereales, nueces y legumbres. | Chiles rellenos de queso panela en caldillo de jitomate. |
| Sábado | Pollo o pescado | Pechugas en salsa de morrónTacos de atún |
| Domingo | Carne roja | Sábana de res. |
Ya tienes la información, ahora está en tus manos transformarla en acciones que te lleven a vivir sanamente.
Leer Más
Texto original escrito por Ana. Sígueme en Twitter.
Los libros de biología nos indican que los seres humanos somos omnívoros. El término omnívoro, proviene del latín omni que significa todo y vorare que significa devorar. Por lo tanto, los omnívoros son aquellas especies cuya fuente principal de alimentación son las plantas y los animales.
Desafortunadamente, en las últimas décadas hemos cambiado nuestra dieta y lentamente nos hemos convertido en carnívoros, dejando a un lado las fuentes vegetales de alimentación y concentrándonos mayormente en productos de origen animal.
A esto yo le agregaría que nuestra dieta actual es básicamente carne más alimentos procesados. Por lo que hoy en día somos lo que yo llamo carni-industrívoros.
Por ejemplo, vamos a analizar un desayuno que todos hemos hecho o hacemos frecuentemente:
El desayuno típico consiste de huevos con jamón, fruta, jugo de bote, pan de caja y café. A simple vista parece un desayuno completo, balanceado y variado, pero analicemos más profundamente:
Al comer un plato de fruta no solamente estamos adquiriendo vitaminas, minerales y carbohidratos, sino también residuos de pesticidas y herbicidas químicos con los que se cultivaron las frutas.
Dentro del vaso de jugo, van colorantes, espesantes, saborizantes, conservadores, azúcar y definitivamente, muy poca fruta.
El pan blanco, está lleno de sal, azúcar, blanqueadores, conservadores, harinas refinadas y muy poca fibra y nutrimentos.
A través del huevo penetran en nuestro cuerpo residuos de las hormonas y antibióticos que se aplicaron a las gallinas, y colorantes y nitratos aplicados al jamón.
Con cada sorbo de café ingerimos residuos de agroquímicos y con el sustito de crema para café tomamos grasas trans, conservadores, espesantes, saborizantes, colorantes.
Mirando profundamente, aquella comida que parecía saludable, resulta ser una amenaza para nuestra salud. Y a aquellos productos que parecían “naturales” como las frutas o jugos, son cócteles de químicos potencialmente dañinos para nuestro cuerpo.
Esto no es para que se alarmen, sino para que hagamos consciencia. Los invito a que reflexionen qué comen frecuentemente durante todo un día. Estoy segura que para la mayoría el resultado será primordialmente una combinación de alimentos de origen animal y productos procesados.
Hagamos caso a la biología, que por una razón fundamental nos ha hecho omnívoros: es de la combinación de alimentos de origen vegetal y animal de donde podemos obtener los nutrientes necesarios para vivir óptimamente. Excluir uno u otro puede ser peligroso. Y si a eso le añadimos sustancias químicas producidas en un laboratorio que nuestro cuerpo no está preparado para digerir y que por lo tanto pueden ser altamente tóxicas, no es de extrañar la alza en intolerancias, alergias, obesidad, diabetes, hipertensión, colesterol alto, cáncer, que se ha registrado en los últimos años.
Tenemos la fortuna de vivir en un hermoso país donde tenemos acceso a frutas, verduras y cereales frescos y de la mejor calidad todo el año. ¿Qué tal una papaya para el desayuno, una jícama mientras vemos la tele o un guacamole para disfrutar con los amigos? Muchos países no tienen la fortuna de contar con la variedad de alimentos que nosotros, y además a excelente precios.
Honremos a nuestro cuerpo y a la riqueza de nuestro país y volvamos a convertirnos en omnívoros.
Leer Más
Tú opinas