Posts Tagged "estres"

Del desquicio al OM

Posted by on Apr 21, 2010 in Diviértete, Relájate, TODO | 11 comments

Texto original escrito por Ana. Sígueme en Twitter.

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Consejos para manejar el estrés que me han funcionado a mí.

1. Crear una burbuja

Esta técnica se la aprendí a mi mamá sin que ella me la enseñara directamente, más bien porque crecí viendo cómo la aplicaba y lo bien que funcionaba. ¡Gracias ma!

La idea es encerrarte dentro de una burbuja, para aislarte de los problemas que te aquejan en el momento. Para crear una burbuja tienes que tener lista música que te pone de buenas, puedes crear un playlist en tu Ipod, el mío se llama “Día Feliz”. Cuando te sientas muy estresado, para un momento, ponte tus audífonos y déjate llevar por la música. Puede funcionar también en el auto o en un cuarto si estás solo. Pon la música fuerte y déjate llevar. Verás como el poder de la música bloquea tus pensamientos y te sumerges en tu burbuja.

2. Meditar

Una de las causas principales de mi estrés es que mi mente sigue todo el día (sobre todo en las noches) dándole vueltas a los mismos temas. La meditación ha sido un gran descubrimiento para mí ya que justamente ayuda a acallar la mente y enfocarte. La meditación te enseña a simplemente estar. Hay muchos tipos de meditaciones y cada quien tiene que encontrar la que mejor le funcione.

3. Hacer ejercicio

Yo no soy de esas deportistas de nacimiento, de hecho muchos años me costó trabajo comprometerme con una rutina. Pero ahora que lo he incorporado a mi estilo de vida les puedo asegurar que es una de las mejores maneras de estar con uno mismo, de alejarse de los problemas, deshacerse de las bolas en el cuello y la espalda y divertirse un buen rato.

4. Tomar un baño

Escuchar el agua caer y sentirla calientita en el cuerpo es simplemente delicioso. Si son como yo, seguramente tienen geles de baño, mascarillas y cremas perfectas para consentir al cuerpo tras un día pesado.

5. Bailar

Piensa en aquella actividad que te hace sonreír. Para mí esa actividad es bailar. Cuando bailo no puedo contener una sonrisa, por eso cuando estoy estresada, enojada o triste, lo mejor es poner música y bailar.

6. Cantar

Soy una cantante frustrada por mi mala voz, pero eso sí muy entusiasta. Así que cada vez que siento que el estrés me ataca hago una pausa para cantar una canción que me gusta e inmediatamente me siento feliz y más tranquila.

7. Darme un break mental

Cuando uno está muy agobiado, siente que no tiene un minuto que perder ya que esos sesenta segundos pueden hacer la diferencia entre terminar o no a tiempo. Pero en realidad, justamente lo contrario es cierto. A veces, tanto estrés nos impide seguir avanzando y un descanso nos puede ayudar a relajarnos y tomar energías para continuar.

Comer algo, beber una taza de té, ver un programa de tele, tomar una siesta o hablar con un amigo pueden ser descansos ideales.

8. Escribir

Volcar los problemas en papel me ayuda a sacarlos y a verlos con cierta perspectiva. Muy efectivo.

9. Hacer listas

Antes de dormir y al inicio del día siempre hago listas con las actividades que tengo que hacer, así me siento segura de no olvidarlas y de priorizarlas.

10. Llevar una agenda

Para mí la agenda es una herramienta vital. Me permite llevar el control de citas y gastos, organización de tareas, compromisos sociales y pendientes laborales. Yo todavía llevo una agenda de papel porque me gusta mucho escribir y siento que necesito un lugar donde anotar recados e ideas que se me ocurren. La agenda que mejor me ha funcionado y con la que ya llevo cinco años es con la del grupo Franklin Covey.

11. Hacer las cosas con tiempo.

Si hay algo que me pone mal, son las prisas. Eso de dejar todo al último momento me estresa demasiado. Por eso trato de no esperarme hasta la fecha límite de pago para hacer mis depósitos, ni de ir a un evento que me interesa el último día.

Llegar tarde me parece una falta total de respeto a las personas y a uno mismo. Además de que siento que crea muy mala impresión. Por lo tanto, trato de planear mis actividades y hacerlas cosas con tiempo. Eso de que justamente antes de salir se te ocurre planchar una camisa o poner la lavadora me estresa mucho y por eso lo evito.

Y ustedes, ¿qué hacen para manejar el estrés?

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¿Eres un comedor emocional?

Posted by on Mar 9, 2010 in Come bien, Emociones, TODO | 6 comments

Texto original escrito por Ana. Sígueme en Twitter.

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Nuestra vida está llena de emociones positivas y negativas que a lo largo de los años aprendemos a enfrentar de diversas maneras. Desafortunadamente, no siempre lo hacemos de una manera saludable generando patrones de conducta dañinos.

Nuestra relación con la comida, es uno de los aspectos en los que un mal manejo de las emociones puede verse reflejado. A todos nos ha pasado que cuando estamos muy estresados o tristes se nos va el apetito o por el contrario sentimos una gran necesidad de comer.

Pero cuando este tipo de respuestas se convierten en un patrón alimenticio, podemos hablar de comedores emocionales.

Un comedor emocional es una persona que come por motivaciones emocionales, no fisiológicas, y que ha perdido la capacidad de controlar sus patrones alimenticios.

Recuerda que:

– Todos hemos experimentado el hambre emocional alguna vez, pero esto deja de ser normal cuando se convierte en un hábito, es decir cuando deja de relacionarse a una situación (rompimiento con una pareja, por ejemplo) y se vuelve en la norma que rige nuestra alimentación diaria.

– No todos los comedores emocionales tienen sobrepeso.

– No todas las personas con sobrepeso son comedores emocionales.

– Comer emocionalmente puede ser parte de trastornos más graves como comer compulsivamente, bulimia, entre otros.

Si no estás seguro sobre si eres comedor emocional, te recomiendo que durante una semana analices tu forma de comer llevando un diario. En él debes escribir qué comes, a qué hora y qué te motivó a comer. Recuerda que estás observando, no juzgando, así que simplemente toma nota de lo que sucede sin emitir juicios de valor.

Además, contesta las siguientes preguntas:

1. ¿Siempre que comes dejas el plato vacío?

2. ¿Comes sin darte cuenta? Por ejemplo, cuando menos lo pensaste ya abriste una bolsita de papitas o te acabaste dos barras de chocolate.

3. ¿A menudo comes solo o en lugares extraños, por ejemplo en el coche estacionado?

4. ¿Comes cuando sientes que no hay nada que hacer?

5. ¿Tienes arranques de antojos que incluso te llevan a dejar lo que estás haciendo con tal de conseguir el alimento que deseas?

6. ¿Cómo reaccionas cuando te sientes estresado, enojado o deprimido?

7. ¿Te cuesta trabajo reconocer si lo que sientes es hambre o un simple antojo?

8. ¿Sientes culpa después de comer?

9. ¿Comes demasiado rápido y en grandes cantidades?

10. ¿Disfrutas realmente la comida?

11. ¿Comes a escondidas? ¿Escondes comida en lugares secretos?

Si después del análisis consideras que tienes un problema grave asociado con la comida, no dudes en consultar un especialista.

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