Hasta hace unos años, la celebración de Thanskgiving me era totalmente ajena, algo que sólo veía en las series de televisión y las películas “gringas”.
Pero hace unos años que viví en Estados Unidos tuve la oportunidad de entender mejor de qué trata esta tradición y de celebrarla un par de ocasiones. La verdad me encantó. Me gusta mucho que no tiene que ver con ninguna religión en particular, y me llama la atención que en un país con tanta diversidad étnica esta celebración de alguna manera las unifica.
La razón es que es una celebración para dar las gracias, a quien gustes de lo que desees. Este ejercicio anual de agradecimiento me parece hermoso y muy necesario.
Para todos aquellos lectores que siguen esta bonita tradición, les comparto un e-book gratuito titulado “Thanksgiving your way 2010” escrito por Mandi Ehman del blog Life…Your Way.
En él encontrarán 64 páginas con ideas para la decoración, recetas, tradiciones, calendario de preparación y hasta formatos imprimibles para que no se les escape ningún detalle.
Aunque todavía faltan un par de semanas para Thanksgiving, definitivamente uno de mis agradecimientos es hacia todos ustedes, queridos lectores, por las grandes enseñanzas que me han dejado en los nueve meses que lleva este blog. También gracias a todos los blogueros que me enriquecen con su conocimiento, experiencias, generosidad, compromiso, creatividad y amabilidad.
Leer MásTexto original escrito por Ana. Sígueme en Twitter.
Como algunos de ustedes saben, desde hace ya un par de años he cambiado mi estilo de vida apegándome más a lo que se le ha llamado minimalismo. El minimalismo es una filosofía de vida que propone llevar una vida más sencilla y tranquila, con menos posesiones y sin tantos apegos a cosas, personas o ideas.
Mi mantra minimalista es: “Menos pero mejor”.
En esta búsqueda de una nueva manera de vivir he leído varios libros y revisado diferentes blogs. Uno de mis favoritos es ChocoBuda porque logra llevar el budismo y el minimalismo a la vida cotidiana, explicando los conceptos de una manera “fácil de digerir”.
El autor del blog, Morelos Barros, acaba de lanzar su primer libro titulado “Minimalista, la vida con menos cosas” que es una recopilación ampliada y profundizada de algunos de sus mejores artículos.
Si les interesa adentrarse en este conocimiento, están hartos de las prisas, el estrés, la falta de productividad, el consumismo…los invito a adquirir el libro y empezar a cambiar su vida.
Texto original escrito por Ana. Sígueme en Twitter.
Este post va con dedicatoria especial para todos los que dicen no tener tiempo para cocinar o que piensan que la cocina no se les da.
Jules Clancy, autora del blog Stonesoup, nos regala su primer e-book gratuito con una compilación de recetas que tienen algo en común: utilizan solamente 5 ingredientes y pueden realizarse en 10 minutos o menos.
Jules se especializa en cocina minimalista cuyos principios básicos son:
Además, con recetas tan sencillas y rápidas se obtienen otros beneficios como:
El libro contiene recetas que además de fáciles y prácticas, son originales, lucidoras y saludables. En él encontrarás botanas, sopas, ensaladas, pastas y noodles, granos y leguminosas, pescados, huevos, mariscos, carnes y postres.
Realmente un “must have” para los amantes de la cocina, los principiantes, los vegetarianos, los carnívoros y los minimalistas.
Para descargar el libro haz click aquí
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Thumbs up by Wakalani
A partir de que escribí la primera parte de esta lista, he recibido grandes historias que reafirman que son los pequeños cambios que se hacen de manera constante los que logran impactar profunda y positivamente en nuestra vida. ¡Me siento feliz por tanta motivación!
Esta es la segunda parte de los hábitos que han mejorada mi vida significativamente:
1. Disfrutar el ejercicio
Utilizo la palabra “disfrutar” y no “hacer” porque realmente he hecho algún tipo de ejercicio desde mi infancia pero casi siempre lo veía como una obligación más que como un pasatiempo, lo que me hacía tener periodos intermitentes de actividad.
Pero desde que seleccioné los tipos de ejercicio que me gustan y les he dado el tiempo suficiente para ver los beneficios he empezado a percibir el ejercicio como un placer.
Ahora que disfruto hacer ejercicio he notado que ya no me cuesta trabajo hacerlo, es más, me encanta la hora al día que me regalo para ejercitar mi cuerpo. Es un momento para mí misma, en el que tengo tiempo para pensar. He notado cómo me llena de energía y me ayuda a liberar el estrés. Ha hecho que conozca más mi cuerpo. Me ha enseñado a ser disciplinada, constante y me ha motivado a alcanzar nuevos retos.
2. Leer las etiquetas de los productos
Creo que este hábito fue el parte aguas para adquirir una mayor conciencia nutricional. Desde que aprendí a leer una lista de ingredientes y una tabla nutricional, he aprendido a comprar en base al costo-beneficio y no al precio, la moda o la costumbre.
He conocido nuevos productos de excelente calidad y también me he asombrado ante todos aquellos alimentos que antes acostumbraba comer y que hoy me doy cuenta que no son saludables. He aprendido a preguntar. A tomar el teléfono y llamar al proveedor para aclarar alguna duda o hacer una queja.
3. Ser feliz no importando el lugar o el momento
La vida cotidiana está llena de situaciones que nos pueden amargar el día: el tráfico, la ineficiencia, la poca amabilidad, etc. Pero si vemos a la felicidad como un hábito, entenderemos que ser feliz es una decisión consciente que se toma día con día y no tiene nada que ver con las circunstancias, tiene que ver con uno mismo.
Esto es algo que me enseñó mi papá. Como muchas cosas que enseñan los padres, no fue de manera intencional, sino a través del ejemplo. Mi papá es médico y pasa mucho tiempo en su auto trasladándose de un hospital a otro y luego a su consultorio. El estrés de llegar a tiempo a ver a un paciente combinado con los embotellamientos serían razón suficiente para mantener a cualquier persona en un estrés constante. Pero mi papá, trata de sacar provecho de ese tiempo, que de todas maneras no puede evitar. Cada día entra a su auto con muchos cds (es amante de la música) y aprovecha el tráfico para escuchar música o aprenderse la letra de algunas canciones (también le gusta cantar). En otras ocasiones, utiliza ese tiempo para enterarse de las noticias por radio o leer el periódico. En vez de ir enojado con la gente, con la vida, con los gobernantes, decide sacar lo mejor del momento.
Como cualquier otro hábito, hay días que cuesta más trabajo llevarlo a cabo, pero siendo constantes nos genera muchas satisfacciones.
Decidir ser feliz hace que vea las cosas positivamente, es más hay veces que ni siquiera noto el punto negro. Gracias a que soy feliz, me río mucho más y me quejo mucho menos. He aprendido a ser flexible, tolerante y paciente. Trato constantemente de no juzgar.
En un curso, aprendí la siguiente frase: “El amor es dar lo mejor de mí mismo a cualquier persona en cualquier lugar” y al aplicarla me he dado cuenta de la efectividad de ser amable siempre. Las personas reaccionan diferente. Amabilidad produce amabilidad.
4. Comprometerme con el crecimiento personal
Como en el hábito anterior, tomar la responsabilidad de nuestro propio crecimiento es un trabajo de tiempo completo. Meditación, terapias, cursos, libros, sermones, conferencias, cada quien tendrá su estilo.
Conocerme más a mí misma me ha dado seguridad y confianza. Me ha ayudado a definir mis valores y creencias, a perfilar mi camino, a establecer metas. He comprendido y acepto mi vida y he aprendido a perdonar. Ha impactado en las relaciones que llevo con otras personas. Como le escuché un día a Martha Debayle: “El cambio es inevitable, pero el crecimiento es opcional”.
5. Tomar complementos nutricionales
Estoy convencida que aunque cuidemos nuestra alimentación y en general tratemos de llevar una vida saludable, a nuestro cuerpo le vendría muy bien un refuerzo. La razón es que vivimos en ciudades contaminadas, nos exponemos a los rayos del sol constantemente, vivimos estresados y nuestra comida contiene muchos residuos tóxicos.
Desde que inicié un régimen de complementos nutricionales he sentido un gran fortalecimiento de mi sistema inmunológico. Hace años (sí, años) que no me enfermo, ni siquiera una gripa. Otro cambio que he notado es que tengo más energía, tanto física como mental.
Estoy segura que se debe a un conjunto de factores: comida sana y balanceada, ejercicio, tratar de manejar el estrés, pero también creo que un factor importante es la “ayudadita” que le estamos dando a nuestro sistema.
Me gustaría aclarar que es importante cuidar la calidad de los complementos porque en el mercado hay de todo. Por lo tanto, lo mejor es que sean recomendados por un especialista (ampliaré en otro post).
Hay muchos otros hábitos buenos que sigo y muchos más que quisiera adquirir. Pero estos son algunos de los que he adoptado en el último periodo de cinco años y que han hecho un cambio radical en mi vida.
¿Qué hábitos han impactado positivamente en la tuya?
“Primero creamos nuestros hábitos
y luego nuestros hábitos nos crean a nosotros.”
Leer MásJohn Dryden
Texto original escrito por Ana. Sígueme en Twitter.
Hace unos días, mi esposo y yo cumplimos cinco años juntos. Y eso me puso a reflexionar cómo ha cambiado nuestra vida desde entonces. Muchas cosas han pasado en estos cinco años: nos hemos mudado de ciudades, hemos viajado a diferentes países e iniciamos nuestro propio negocio. Pero quizá el cambio más profundo se ha dado en nuestro estilo de vida. Me doy cuenta que hace apenas cinco años no tenía consciencia real de mi salud o de la responsabilidad que tenemos como consumidores.
De ese tiempo a hoy, he cambiado, adquirido y modificado hábitos y estos son algunos de los que siento que realmente han impactado positivamente mi vida:
1. Dormir temprano
Yo me consideraba una persona nocturna y en general me siento con más energía durante las tardes. Antes me dormía entre 1:00 y 2:00 a.m. todos los días. El problema es que siempre me he tenido que levantar temprano para el trabajo o la escuela, y esto desencadenaba el círculo vicioso en el que me levantaba cansada y de malas, me sentía somnolienta durante todo el día y acababa rendida.
Ahora que me duermo temprano (10:30 – 11:00 p.m.) he sentido un cambio. No me despierto cansada por las mañanas porque duermo las 7 – 8 horas que necesito. Por lo tanto, no me cuesta tanto trabajo levantarme y me siento con mucha más energía durante el día.
2. Levantarme temprano
Lo considero como un nuevo hábito porque, aunque toda mi vida me he despertado entre las 5:00 y 6:00 a.m., ahora elijo hacerlo, a pesar de que podría levantarme mucho más tarde.
Desde que me levanto temprano, siento que me rinde mucho más el día. Me encanta sentir que a las 9:00 a.m. ya desayuné, hice ejercicio, me bañé y estoy en mi escritorio trabajando.
Además, me encanta que esas primeras horas me las dedico a mí. Medito, hago ejercicio, me doy un baño con calma y tomo mi tacita de té verde que tanto disfruto mientras reviso mi blog. Es como empezar la comida por el postre. Me consiento antes de salir a cumplir los compromisos con los demás. Esto me pone de excelente humor y me llena de energía.
Otro punto, es la quietud de las mañanas: no hay ruido de la televisión, ni autos, ni llantos de niños. Las horas de la mañana son pacíficas y relajadas. Qué diferencia empezar el día con calma que con prisas.
Todavía hay días que me cuesta trabajo abrir el ojo a las 5:45 a.m. que suena el despertador, pero ya es un compromiso conmigo misma porque sé que los días que no me levanto temprano tengo menos pila y no me alcanza el tiempo igual.
3. Cocinar
Antes creía que no tenía tiempo para cocinar siendo una profesionista ocupada. Pero hoy me he dado cuenta que no se vale decir “no tengo tiempo”, siempre se puede hacer tiempo para las cosas que realmente son importantes.
El beneficio de cocinar es que tienes el control sobre lo que comes. Ahora escojo la calidad y costo de los ingredientes, la preparación, la cantidad y puedo planear las comidas de acuerdo a un presupuesto, a mis gustos y asegurarme que estoy comiendo sanamente. Y no sólo eso, he ahorrado bastante evitando comer fuera.
Desde hace más de un año mi esposo y yo planeamos y cocinamos las cinco comidas del día. El primer gran cambio fue que mi esposo bajó de peso sin proponérnoslo, solamente con el simple hecho de comer comida casera elaborada con menos grasa, sal, azúcar y harinas.
He aprendido muchas maneras de agilizar el proceso de cocina (porque tampoco es que me sobre el tiempo), a planear con anticipación, aprender dónde y cuánto comprar.
Cocinando he valorado más la comida.
4. Meditar
En Del desquicio al OM había comentado que la meditación ha sido un gran descubrimiento para mí ya que considero el manejo del estrés como mi talón de Aquiles para conseguir el bienestar. Comer sanamente y hacer ejercicio no me cuesta tanto trabajo como dejar de preocuparme, ser perfeccionista y dejarme llevar por la ansiedad.
La meditación me ha ayudado a eliminar el insomnio que sufrí durante muchos años porque ayuda a acallar la mente. La meditación te enseña a simplemente estar. Además, yo atribuyo a la meditación la desaparición de unas terrible migrañas que me aquejaron desde que iba en primaria a causa del estrés.
He conectado más con mi misma, he aprendido a escuchar mejor y a percibir sonidos, olores y sensaciones que pasan desapercibidos en la vida cotidiana. La meditación me ha acercado a la belleza.
5. Llevar control del dinero
Suena increíble pero hasta este año empecé a llevar un control del dinero. Primero, empecé registrando mis gastos. Casi me voy de espaldas. A partir de ahí pude hace un presupuesto y analizar en qué se puede ahorrar. Para nada soy máster de las finanzas personales, pero el primer paso hacia la conciencia está dado.
Empezar a entender sobre dinero, me ha dado la sensación de un mayor control sobre mi vida, poder planear a futuro y vivir con más tranquilidad.
La segunda parte de esta lista en un próximo post.
¿Qué hábitos han modificado positivamente tu vida?
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