Posts Tagged "motivacion"

Nunca es tarde

Posted by on Mar 22, 2010 in Motívate, Relájate, TODO, Yo | 4 comments

Texto original escrito por Ana. Sígueme en Twitter.

Este post está inspirado en mi cuñada Tere, quien a sus 52 años decidió concluir la preparatoria y la semana pasada recibió la noticia de que había aprobado el examen con nota sobresaliente.

Esta anécdota familiar me hizo reflexionar sobre ¿qué tan determinante es aquello que creemos determinante? A lo largo de nuestra vida se nos hace creer que hay ciertas decisiones y hábitos que son prácticamente inmutables. Es decir, que una vez que se toman o adoptan “ni modo”, ya no hay manera de cambiar ni de retomar aquello que se dejó.

Existen varios ejemplos de estas decisiones “determinantes”: la elección de carrera, el matrimonio o ciertos hábitos y actitudes. También hay situaciones que se relación con cierta edad o etapa de la vida y que supuestamente no se pueden realizar en otro momento. Este es el caso de mi cuñada, en el que parecía que como no hizo la prepa entre los 15-18 años y no continuó con una carrera había perdido su oportunidad. Tere probó que eso no es verdad.

En el caso de elección de carrera pasa lo mismo. ¿Cómo es posible que una decisión que se toma con tan corta experiencia en la vida y con prácticamente nula idea del mundo laboral determine el curso profesional de los próximos mínimo 40 años de una persona? Pero en muchos círculos sociales parece pecado cambiar de profesión. Hace unos años conocí a un hombre que era un eminente médico en su ciudad, pero a sus 40 años decidió cambiar su vida y dedicarse a la pintura. Hoy en día es uno de los más connotados artistas de dicha ciudad y de los hombres más cultos que he conocido ya que no solamente es un experto médico, sino también un experto en historia del arte, técnicas pictóricas, música, literatura, vinos. Comenta que lo más difícil no fue asumir su decisión, jamás se arrepiente de haberlo hecho, sino los cuestionamientos y la abierta desaprobación de familiares y colegas.

En cuanto a hábitos y actitudes es común escuchar: “Siempre he sido así”, “Eso es cosa de jóvenes, ya a mi edad voy a hacer el ridículo”, “Soy gordita desde niña, no tengo remedio”, “Dejé el ejercicio hace muchos años, a mi edad va a ser difícil retomarlo” o “Siempre he comido mal y ya tengo 50 años, ¿de qué me sirve cambiar a estas alturas?”.

Todas esas frases no son más que pretextos para no vivir nuestra vida al máximo, son el miedo a enfrentarnos a nosotros mismos y a cambiar. Estoy convencida de que todo cambio es posible, T-O-D-O, siempre y cuando exista una motivación profunda y real en nosotros mismos, seguida por un compromiso hacia las acciones.

Si existen personas que se recuperan de abusos, adicciones o tragedias familiares, ¿por qué nosotros nos llenamos la cabeza de pretextos y prejuicios?

Nunca es tarde para hacer lo que siempre hemos querido, para convertirnos en la persona que queremos ser, para cambiar nuestra vida, para retomar aquello que alguna vez dejamos, para cumplir un sueño. No hay decisiones que sean tan determinantes como para no poder cambiar.

Pregúntate: ¿Qué es algo que siempre he querido hacer? ¿Qué aspectos de mi persona me gustaría cambiar? Ahora ¡HÁZLO!

Don’t ask yourself what the world needs;
ask yourself what makes you come alive.
And then go and do that.
Because what the world needs is people who have come alive.
-Harold Whitman

Read More

¿Qué significa llevar una vida saludable para ti?

Posted by on Feb 14, 2010 in Motívate, TODO | 0 comments

Texto original escrito por Ana. Sígueme en Twitter.

El segundo obstáculo para cuidar la salud proviene de la idea errónea que tenemos al respecto. Generalmente relacionamos una vida sana con sufrir limitándose por completo de algunos alimentos, dejar de estar cómodo, invertir gran cantidad de tiempo, comer alimentos insípidos, vivir con hambre, hacer ejercicios agotadores y aburridos y gastar mucho dinero.

Les propongo hagamos una reflexión personal: ¿Qué ideas tienen sobre cuidar su salud? ¿Con qué lo relacionan? ¿Qué imágenes vienen a su mente?  ¿Qué emociones les hace sentir?

Ahora, corroboremos esas ideas con la realidad.  Algo que me parece interesante es que aunque se tiene el estereotipo de cuidar la salud como un sacrificio, algo que se “debe” hacer pero que es difícil, aburrido e incómodo; las personas que llevan una vida saludable no lucen para nada infelices ni parece que  lleven una vida más complicada que el promedio de la gente.  Al contrario, son las personas no saludables las que viven acosados por enfermedades, sufren de insomnio, viven a merced del estrés y disfrutan poco de los alimentos.  Las personas poco sanas son las que más se quejan de su vida, de su estado de salud y las que nunca tienen tiempo. En cambio, las personas sanas, tienen claras sus prioridades y valores y actúan en consecuencia.

Claro, modificar los hábitos no es algo sencillo y sí conlleva ciertos cambios.  Pero si tenemos una razón profunda que nos motive y pensamos en nuestra vida sana como una vida más feliz, más relajada y más en contacto con nosotros mismos, entonces adaptarse será más sencillo.

¡Recuerden que cuidarse significa vivir más en conciencia y disfrutar haciéndolo!

clip_image001

Read More

¿Qué te motiva para llevar una vida saludable?

Posted by on Feb 14, 2010 in Motívate, TODO | 3 comments

Texto original escrito por Ana. Sígueme en Twitter.

Antes de elegir dietas y gimnasios, debemos reflexionar sobre dos puntos fundamentales que generalmente nos impiden cumplir con nuestros objetivos. El primero consiste en preguntarnos qué nos motiva para llevar una vida saludable y el segundo analizar qué significa llevar una vida saludable para nosotros.

clip_image001

Existen dos obstáculos fundamentales que nos impiden llevar una vida saludable.  El primero es no querer hacerlo realmente y  el segundo tener una idea errónea de lo que significa cuidar la salud.

En la vida tan ajetreada que todos llevamos, es fácil sacrificar la salud por la conveniencia:  es más práctico comer comida rápida que preparar los propios alimentos, es más cómodo llegar a casa a ver la televisión que subirnos a la caminadora, es socialmente aceptado quedarse horas extra en el trabajo en vez de regalarnos una hora al día para comer calmadamente, disfrutar de un café con los amigos o salir a pasear al perro.  Cuando pregunto, ¿por qué no cocinas en tu casa en vez de comprar comida? O ¿por qué no haces ejercicio?  La respuesta más común que escucho es: “¡Porque no tengo tiempo!”

A menudo usamos excusas, disfrazadas de razones, cuando no queremos hacer algo.  Las razones suenan perfectamente lógicas y aceptables, pero en realidad es la forma que tiene una persona de decir: “No quiero hacer eso”.  Cuando decimos “no tengo tiempo” sólo afirmamos que en lo que ocupamos nuestro tiempo en este momento (trabajar,  estar en el tráfico, ver la tele) es más importante que cualquier otra opción.

Por lo tanto,  la pregunta que debemos hacernos es: ¿realmente qué es importante? A menudo, la excusa de no tener tiempo es una respuesta automática porque estamos abrumados y no podemos imaginarnos agregando una cosa más a nuestra agenda del día.  Pero bien sabemos, que cuando existe una motivación que consideramos realmente importante,  sea como sea encontramos el tiempo.

Un ejemplo es cuando estamos enamorados.  Cuando nos enamoramos de una persona,  se vuelve tan importante en nuestra vida, que nos las ingeniamos para salir antes del trabajo, somos capaces de cruzar grandes distancias solamente para pasar un rato con aquella persona, compramos ropa e invertimos en regalos.

Todo esto sucede porque tenemos un motivo lo suficientemente fuerte para hacer todos esos ajustes en nuestra vida, y no sufrimos al hacerlos, al contrario, los disfrutamos.

Lo mismo puede suceder al querer llevar una vida más saludable.   Antes de empezar a ver gimnasios y pensar en dietas, lo más importante es reflexionar: ¿Por qué tomaría este reto? ¿Qué me motivaría e impulsaría para invertir tiempo y esfuerzo en convertirme en una persona más sana?

Un ejemplo.   A una mujer la diagnostican con pre-diabetes y le indican que si no hace ejercicio, baja unos kilos  y modifica su dieta, es muy probable que desarrolle la enfermedad, con todas sus consecuencias.   Al sentir tan cercana una enfermedad que podría ser mortal, la mujer convierte su salud en su prioridad número uno.  Lee libros al respecto, habla con personas diabéticas, consulta a un nutriólogo y programa un plan de ejercicios.

Claro, los motivos profundos de cambio personal no tienen que ser tan dramáticos, pero desafortunadamente es una experiencia de enfermedad y proximidad de la muerte lo que se necesita para que muchas personas tomen conciencia de su salud.

Pero otra motivación igual de fuerte puede ser la siguiente.  Un hombre decide bajar de peso porque quiere poder jugar con sus hijos sin sofocarse cada dos pasos.  Un hijo puede ser una gran motivación.  Una mujer joven decide cuidarse porque le acaban de dar el anillo de compromiso y quiere lucir radiante el día de su boda. Un evento tan importante para nuestra vida puede ser también un gran impulso.

El motivo es una razón muy personal, pero si no lo descubres, es muy probable que, si comienzas, pierdas interés y te rindas.  Como en toda nueva actividad, aprender a comer sano y adaptarse a una rutina de ejercicio conlleva una curva de aprendizaje, que solamente con una razón profunda podrá superarse y más importante, ¡disfrutarse!

Entonces, primero tenemos que definir si realmente queremos llevar una vida saludable y cuál es la motivación profunda y personal para hacerlo. Hablaré del segundo obstáculo para llevar una vida saludable en el siguiente posting.

Read More