Testimonios DETOX

“Soy Karina y toda mi vida he luchado contra la obesidad, miles de dietas han pasado por mi y aunque logre bajar aun sigo por arriba de los 90 kgs, ya estaba teniendo muchos sintomas incomodos como gases, distensión abdominal, acne, piel seca, cabello debil, etre otros, un buen dia y justo buscando un cambio diferente me encontre con Ana y en mi mente estaba hacer algo para desintoxicar mi organismo por eso lleve a cabo el programa detox…Debo confesar que fue muy dificl (megajumbodificil)!!!!! lloré, me daban cefaleas intensas, enojo,tristeza, etc.. incluso llegue a pensar en renunciar, cuan adicta estuve tanto tiempo al azucar!!! pero pasando la primer semana desaparecieron esos sintomas, fue muy complicado tambien el ajustar mis tiempos a los alimentos (a prepararmelos ufff) pero en la segunda semana empece a ver pequeños cambios en mi. Simplemente mi cara, mi semblante era otro, al finalizar el programa de senti super bien, mejoro mucho mi estado animico y mi gusanito por mejorar mi alimentación posdetox tambien aumento. 

existe una Karina antes y despues de llevar a cabo el programa, el cual sin el apoyo de Ana no lo hubiese logrado terminar, hasta algunos kilitos baje, pero sobre todo baje medidas y eso me gusto mucho más!!!! mil gracias Ana y espero que más mujeres y hombres se den la oportunidad de llevar a cabo este programa el cual espero realizar en un futuro.”

- Karina, Ciudad de México, 2014

 

“Aprovecho para darte las gracias por mostrarme una manera de poner atención a mi cuerpo y sus necesidades, en verdad obtuve grandes beneficios de este detox, más allá de lo físico, te comenté que la disciplina y constancia no son precisamente mis mejores virtudes, pero este programa me hizo notar mi voluntad y fuerza cuando tengo el objetivo claro, por supuesto comienzo a aplicarlo ya a todas las áreas de mi vida. Y me detecté un gusto por la cocina que no me imaginaba, me he vuelto super organizada y bien administrada con la despensa y la forma de cocinar, como se que los platillos eran repetitivos para no aburrirme y se me antojaran le metía color, decoraba el plato lindo, en fin, me salió lo ama de casa, definitivo tenía que llegar algo que me hiciera descubrirlo en mí.”

 - Liliana Galicia, Ciudad de México, 2013

 

“Decidí desde el año pasado participar en este programa, hace algún tiempo reflexioné en que en mi familia hay antecedentes de enfermedades como cáncer. Mi madre perdió esa batalla hace poco más de 12 años y me preguntaba qué haría, cuál sería mi reacción si me llegaran a diagnosticar ese padecimiento. Mi respuesta fue: viviría mejor, comería saludable, disfrutaría más, no perdería tiempo, no me dejaría vencer… luego pensé: y si lo hago? y si no me espero a estar enferma? y si empiezo hoy?.
Así que aproveché un regalito que me hicieron para entrar al programa. Me llamó mucho la atención por ser integral y personalizado. Mi objetivo era poder integrar a mi vida  una manera de alimentarme mejor, que me mantuviera satisfecha y sin culpa por si me pasaba de la raya comiendo “chatarra” así como trabajar en eliminar lo que no me hacía bien.

Tengo que aclarar dos cosas, la primera, nunca he sido remilgosa al comer verduras, como me las pongan las disfruto desde siempre, aunque hay algunas que prefiero no consumir, como la berenjena y el betabel jaja; y la segunda es que me gusta la cocina por lo que preparar mi comida no es problema para mí; estas dos cosas me animaron más… pensé que no iba a ser dificil ya que yo “comia bien, sano y etc.” Estaba equivocada sobre ésto último.

El primer shock fue al recibir mis resultados de los análisis, tenía alto el colesterol y triglicéridos!! pero cómo!! si como verduras! me impactó e inquietó. Por otro lado -según yo- tenia alto nivel de glucosa y en mi familia hay también hay tendencia a la diabetes, pues casi me muero de la impresión, entonces me convencí más de hacer el programa porque no tenia idea de cómo alimentarme bien.

En la primera asesoría con Ana, me explicó y aclaró varias cosas sobre mis hábitos, qué era lo que me pasaba o adolecía y qué esperar del proceso.

La primera semana fue difícil, mi mente se rebeló y me jugó malas pasadas porque me gritaba “tengo hambre!” pero acudi a Ana y me dió una solución que me calmó. Poco a poco entendí que el programa requería disciplina y sobre todo que le diera importancia a la preparación de mis alimentos, a los tiempos en los que debia comer, en fin, a respetar mi cuerpo escuchándolo. Escuchar a mi cuerpo?? pues si no habla! pero SÍ nos da señales que no sabemos leer, no le damos importancia o lo malentendemos por creencias adoptadas. Para hacerlo más divertido tuve una semana especialmente complicada, con juntas, cursos, clases (soy docente) así que me volví un poco loca.

La segunda semana ya más relajada pues estaba de vacaciones el stress disminuyó, teniendo una mejor oportunidad para analizar todo lo que me estaba pasando. En la asesoría Ana te explica los posibles malestares que puedas tener, pero tuve muy pocos, cero dolor de cabeza, por ejemplo, que es algo de lo que adolecía. Lo que sí me pasó fue que me enfermé como de gripa, pero fue una reacción de mi cuerpo, no fue una gripa normal.

El post detox resultó mucho más facil aún, las recetas súper ricas y llenadoras, algunas definitivamente se quedan en mi recetario personal. Como los líquidos bajaron en número, es decir empecé a desayunar y cenar sólidos, mi cuerpo los extrañó.

Como adquirí la promoción del programa integral con las rutinas de Sisy Garza, éstos me parecieron muy buenos, no tuve ninguna molestia y complementaron la experiencia =).

 

¿Qué cambios específicos noté?

Físicos: no más dolores de cabeza; bajé entre 2 y 4 kilos, la verdad no era el objetivo, pero pasó; mi digestión mejoró, ví como deben ser las evacuaciones, qué es normal y qué no; escuché a mi cuerpo sobre todo reconocer cuándo es hambre y cuando nada mas es antojo; duermo mejor y de corrido; no tengo sueño mortal a las 5 pm; reduje cms en cintura; mi paladar ya RECONOCE los verdaderos sabores de los alimentos, por ejemplo: yo elaboro mi propia crema de mani y almendra, antes no me sabían a nada, ahora me saben deliciosas =D.

Mentalmente: dejé varias creencias como el: “sin tortilla o pan no me lleno”, “necesito un café para despertar y/o funcionar” más tranquilidad y seguridad de que estaba haciendo lo correcto. Ya no me siento perdida para comer, sé que me gusta, qué no y qué debería prepararme. Me siento muy bien.

Como bien ha comentado Ana mi coach, es muy peligroso meterse a detox con no profesionales o con aquellos que preparan “recetas” para todos, no hay como consultar a un experto que personalice su programa, te dedique tiempo y atención para resolver todas tus dudas.

Infinitamente agradecida con Ana Arizmendi, tengan la seguridad de que si hacen un detox con ella no se van a arrepentir.”

- Helga Cruz, Playa del Carmen, 2013. 

 

“Inicié este camino debido a problemas en mi sistema digestivo (que lleva años padeciendo) y quería modificarlo por medio de alguna dieta, puesto que nunca había hecho alguna con la dirección de una persona que no fuera mi médico y mis interpretación de todo lo que debes dejar de comer. Ya estaba acostumbrada a dejar ciertos alimentos de vez en cuando porque mi problema era cíclico, comía “bien” y estaba bien (porque comer 3 tipos de verduras y pechuga a la parrilla.. no necesariamente se traduce al concepto de saludable), luego comenzaba a comer mal.. y obviamente a la larga me ponía mal. Un día en la red encontré el blog de Ana, me cautivó la idea y lo inicié. Mis exámenes no arrojaron grandes problemas de salud (afortunadamente para mi), mas sin embargo mi sistema digestivo pedía a gritos un cambio. Mis principales retos fueron dedicar tiempo a la cocina, porque yo era una persona que no le dedicaba nada de tiempo y era adicta a los productos listos en 5 y 10 minutos, otro más, el introducir enormes cantidades de verdura a mi dieta y semillas y polvitos que jamás había escuchado. Los resultados.. me enamoré de la comida vegetariana, aprendí a darle valor a el tiempo que dedico a la cocina y de verdad lo disfruto, esta experiencia me motivo a ir más allá e investigar recetas saludables para dar variedad a mi alimentación, incluso a prepararme mis propias lechadas vegetales. También me motivo a investigar más de los productos que consumía, en donde conseguirlos y como prepararlos. Estoy muy contenta con el resultado porque también baje algunos kilitos extra que traía y en general note una mejoría en mi persona de manera integral. Para mí esto no solo representó un cambio alimenticio, sino un cambio de hábitos en varios aspecto de mi vida, decidí combinar esto con algunos otros objetivos personales que tenía, y creo que me salió redondo. No fue fácil, en la fase 1 se requiere de mucha disciplina, tiempo y dedicación. En la fase 2, extrañaba partes de la fase 1.. y después ya quería completar el proceso para comenzar a realizar mis propias creaciones y a poner en marcha todo lo aprendido”.. Lo recomiendo, claro que si!

-          Mildred G., Ciudad de México, 2013

 

 “Les comparto mi testimonio de desintoxicación. Comencé el 2013 con una lista de propósitos, entre los cuales se encontraba realizar la desintoxicación, me anoté y aproveche la promoción de principios de año, pero no fue hasta abril que pude comenzar el programa. Nunca había realizado una dieta, pues nunca he tenido problemas de sobre peso, y según yo comía muy saludable, aunque vivía con hambre y medio cansada todo el tiempo y tenía problemas digestivos. La idea de desintoxicar el organismo me pareció excelente. Cuando por fin encontré el tiempo de realizarla y vi la dieta de las primeras 2 semanas, pensé ¡qué complicado! ¿en qué momento se me ocurrió esto? pero como buena regia, ya había pagado y ni hablar había que hacerlo. Así que primero fue el drama de comprar los ingredientes, yo ni sabía cocinar, siempre comía fuera o en casa de amigos o parientes, y luego el reto de seguir la dieta. Los primeros días me tomaba mucho tiempo el desayuno y organizar mi día alrededor de los alimentos, conforme avancé lo he logrado hacer muy rápido. Para mi sorpresa me gustó mucho aprender que cocinar no es tan difícil, le perdí el miedo y aprendí muchísimo, ejemplos: se la diferencia entre una acelga y una espinaca, entre el cilantro y el perejil y ya no me pueden engañar en los mercados vendiéndome mejorana por menta, ajá. En el proceso aprendí que es fundamental hacerse cargo de uno mismo por lo más básico que es la alimentación, aprendí lo que me gusta y como prepararlo. Esta experiencia ha sido súper enriquecedora, ya que me enseño que yo soy importante y que me merezco toda mi atención.

Los beneficios que encontré del detox, vivía con una ansiedad y un humor cambiante, se me caía el cabello, manchas en la piel, granitos, y así. Para mi sorpresa se me limpió mucho el cutis y mi piel está más humectada, ya no se me cae tanto cabello, cero problemas con la digestión; todo el mundo me dice que me veo muy bien y feliz. También pensé que pasaría hambre, pues no fue así todo el tiempo me sentí con mucha energía para cumplir mi agenda y dormía de maravilla.

Al final me encantó y gracias al detox he realizado cambios en mis hábitos  alimenticios y de vida, permanentemente, como comer ensalada todos los días, comer a mis horas, etc., a 2 semanas de haber terminado mi detox completo de 4 semanas, aún conservo el mismo peso (¡sí, la lonjita desapareció!), energía, calidad de piel y cabello con los que terminé.

Por último les recomiendo ampliamente este programa, los beneficios son increíbles y van más allá de sólo aprender sobre alimentos y alimentación, te cambia la vida, anímense, no se arrepentirán.

 

- Martha, Monterrey, 2013

 

“Hace un mes inicié una de las experiencias más saludables, divertidas y satisfactorias de mi vida. Soy Libia, tengo 21 años y me encanta compartir contigo mi experiencia en el Programa de Desintoxicación, proceso que me regaló enseñanzas de vida y de nutrición perdurables.

Hasta hace un mes, vivía preocupada por mi rol de estudiante-becaria, ya que me desenvolvía en un ambiente lleno de toxinas, provenientes tanto del medio en el que me desenvolvía como de una mala alimentación. Creía que mis horarios de trabajo y de clase eran pretexto para vivir con prisa y pensaba que por ser joven no importaban si dormía poco, si comía a deshoras o me “alimentaba” con  cualquier “snack”. La situación cambió cuando toqué fondo; estaba harta de despertar cansada todos los días, desayunar sin gusto por lo que comía sabiendo que pronto tendría que hacer un snack porque mi desayuno no proporcionaba energía suficiente para iniciar el día. Además, la ansiedad y estrés se habían vuelto cotidianos, daba extrema importancia a proyectos y trabajos laborales antes que a mis propias comidas y dicha situación generó que bajara de peso, pero sabía que ello no era saludable. Comencé a detectar cambios en mi estado de ánimo, presentaba cansancio crónico y molestias estomacales, lo cual fue un “foco rojo” pues sabía que debía poner orden a mis horarios y terminar con una rutina desgastante mediante una nutrición que me ofreciera energía y vitalidad.

Los análisis médicos necesarios para evaluar si se era candidato a un Programa de Desintoxicación fueron una alerta más y personalmente me permitieron concientizar sobre la necesidad urgente por mejorar mis condiciones de vida en un mundo creado para disfrutar experiencias hermosas todos los días.

Comencé mi DETOX hace un mes y desde los primeros días noté cambios muy favorables. El cansancio desapareció y cada mañana despertaba sintiendo que verdaderamente había descansado. Nuevamente estaba lista para mis actividades cotidianas gracias a un programa que respondía a las necesidades específicas de mi organismo.

En el Programa de Desintoxicación encontré tips de alimentación increíbles y adaptables a un ritmo de vida que exige practicidad y rapidez. El aspecto de mi piel mejoro, los poros de mi rostro se redujeron, mi piel lucía hidratada y tonificada, además de que inmediatamente los problemas estomacales disminuyeron, pues padezco colitis y gastritis desde hace más de 6 años.

Estaba revitalizada y ello se notaba. Familia y amigos me decían que  me veía renovada y tranquila, pero lo más importante es que yo me sentía increíble, llena de vida mientras disfrutaba de una alimentación saludable, pues me encantaba cada jugo, licuado y platillo de mi Programa de Desintoxicación, rompiendo con la idea de que una alimentación saludable no es agradable a los sentidos.

Durante el mes de mi Programa de Desintoxicación reconocí el valor de mi cuerpo, aprendí a amar lo que por un ritmo de vida lleno de prisa y estrés no era valorado, además comprendí que no existían razones para volver a experimentar  cansancio, cambios de humor ni un ritmo de vida desgastante. Mi experiencia Detox me dejó satisfacción, además de que me enseñó a no esperar a que el cansancio o los padecimientos maltraten mi calidad de vida para dejar de tomar oportunidades que permitan consentirme y disfrutar cada día viviendo de forma saludable.”

 - Libia, Estado de México, 2013

“Cada fin de año busco un regalo especial y este 2013 decidí que sería el programa DETOX y ha sido el mejor de todos. El bienestar es una decisión lo que entra a nuestro cuerpo lo decidimos nosotros y nadie más, hoy puedo decir que me siento con energía , desapareció   la migraña, cambio mi piel, mi cabello tiene brillo, duermo mejor, reconozco los sabores etcc..  Estoy convencida que somos lo que comemos lo único que necesitamos es disciplina.  Hoy por hoy invito a mi familia, amigos y compañeros de trabajo  hacer el programa DETOX  los beneficios son innumerables y es un buen inicio para una vida saludable.

GRACIAS ANA POR COMPARTIR TUS CONOCIMIENTOS Y TÚ COMPROMISO POR UNA VIDA SANA”

- Hilda Montes, Estado de México, 2013

Me gustaría compartir mi experiencia y el bienestar que siento al terminar  mi programa de Desintoxicación.

Había escuchado mucho en las redes sociales sobre el tema de desintoxicación, los beneficios que eso tenía pero la verdad no sabía ni cómo hacerlo, leía tips, recetas, recomendaciones durante el detox, que productos si puedes comer y que productos debes restringir,  pero no hay nada mejor que una persona te guie y haga tu plan de alimentación de acuerdo a tus necesidades y así evitar alguna descompensación o malestar durante el Detox,  Que fue lo que logré contigo.

Primero me daba un poco de miedo decidirme a realizar el programa, porque soy muy delgada y me cuesta mucho trabajo mantener mi peso, me daba flojera el hecho de bajar de peso, de que sintiera algún malestar, dolor de cabeza, etc.  Pero aunque mi salud como tú lo confirmaste en mis análisis practicados antes de iniciar el  Detox es bueno, yo me sentía cansada, sin ganas de comer cosas sanas, tenía puros antojos de comida chatarrosa y poco nutritiva, mi estado de animo de repente era de buen humor de repente me enojaba, y por cosas insignificantes, me estresaba con mucha facilidad, entre la información que había leído decía que si sentía alguno de esos síntomas, quizá era tiempo de empezar con una desintoxicación del cuerpo,  así que me decidí y te contacté.

Al principio es un poco pesado porque hay que estar dedicando tiempo a prepárate tu alimentación, y aparte la de tu familia, se complica un poco por los tiempos, pero los resultados son tan satisfactorios que eso es lo de menos, disfrutas el hecho de estar mezclando o preparando tu alimentación.

Dudaba que pudiera sentirme llena de energía sin probar nada de azucares refinadas, panes, dulces, cosas que te dan energía pero no son saludables. Increíblemente no pase un solo momento de hambre durante el programa, no tuve antojos de cochinadas (chocolates, papitas, galletitas, etc.) mi antojo fue únicamente una rebanada de mamey como te lo comente en la última sesión.  Yo empecé a notar cambios positivos en mí a partir del día 2. Me sentía llena de energía, cero cansada, mi digestión de lujo, jamás había ido a evacuar 3 veces al día, me sentía con muchos ánimos, mi piel se ve suave y más humectada, mi cabello más brilloso y se me cae menos, es increíble que la alimentación influya en el estado de ánimo de las personas,  ahora dejo que las cosas fluyan sin tomarme nada tan apecho ni ser aprehensiva con las cosas negativas o que me afectan emocionalmente, que a veces son cosas insignificantes pero que uno toma muy a pecho y nos afectan como no tenemos idea. Todo esto fue parte de lo positivo que obtuve con mi programa de desintoxicación, porque no solamente es desintoxicarte de comida sino en general de todo lo que nos rodea.

Antes del programa tenía antojos que el chocolatito, la galletita, un dulcecito, etc. Algo increíble es que ya no tengo la necesidad o la gula de comer algún alimento catarroso, y lo más increíble que si los tengo a un lado no se me antojan, o tengo la capacidad o fuerza de poder decir no quiero, no se me antoja. Me siento tan bien que por nada del mundo dejaría los hábitos y beneficios obtenidos durante mi programa de desintoxicación. No dejo por nada del mundo mis licuados verdes ni mis smoothies, los súper alimentos me acompañan siempre. Mi plan de alimentación lo respeto y lo llevo a cabo al pie de la letra porque es un aprendizaje que se queda contigo y los resultados obtenidos son inigualables.

Espero mi experiencia pueda servir a otras personas para motivarse y cambiar a un estilo de vida saludable y de bienestar, y lo digo de corazón, realmente ME SIENTO MUY BIEN!!!”

- Norely, Jalisco, 2013

“Detox, mi experiencia.

Un buen día conocí a Ana como Coach de nutrición, participaba en el programa de vivoenvivo, y me llamó la atención, tome sus datos y … los guardé. Un par de meses después encontré el papel donde había anotado la dirección web y decidí entrar, coincidió que por twitter se hablaba de un descuento para participar en un programa de desintoxicación, y decidí intentarlo. No sin salvar algunas dificultades técnicas y personales.

 

Así inicie, primero con la realización de un amplio estudio sanguino que permitiría a Ana, ahora mi Couch, tener una idea clínica de mi condición física y de salud. Posteriormente tuve que lidiar con una mega lista de horarios y alimentos que integrar y preparar. Fue todo un reto para mí, pues tuve que acoplar mi rutina de vida y alimenticia a una serie de nuevos procesos, uno de ellos: LA DISIPLINA.

 

Tuve que disciplinarme, comer a determinadas horas, ciertas cantidades, y alimentos específicos. Los primeros días fueron un caos. Pero como dicen, después de la tempestad vino la calma, me convertí en toda una chef, hasta jugaba con los tiempos de preparación de mis alimentos. He de confesarles que eso de refrigerar las comidas no es lo mío, así que casi tenía que prepararlas en el momento; así, no solo adquirí agilidad y práctica en la preparación, sino que también implemente en mi rutina diaria el: ORDEN.

 

¿Qué pasaba mientras tanto en mi cuerpo? La primera semana he de confesarles que en apariencia no mucho, y digo en apariencia porque no estaba siendo consciente del cambio que ya empezaba a generarse en mí. Ana se comunicó conmigo y me envió un cuestionario para que yo describiera los cambios sufridos, y ¡oh! sorpresa cuando al responderle me percaté de algunos hechos: ya iba más seguido al baño, la piel la tenía más limpia, mi aliento era diferente, y no había ya ese cansancio excesivo que sentía anteriormente, entre otros “síntomas”; realmente mi sistema digestivo estaba sufriendo un cambio.

 

La segunda semana fue verdaderamente una delicia, ¿por qué?, disfrutaba enormemente cada una de mis comidas, ya no estaba pensando cuantos días faltan para terminar, o si solo comía “pastura” (como me llegaron a decir); comía abundante, rico y N~U~T~R~I~T~I~V~O. Pero lo mejor no era eso, mi vientre (una de las razones por las que decidir hacer el programa) se había desinflamado, ¿gases? ya no supe que era eso, mi digestión adquirió un compás de reloj suizo; mi calidad de sueño mejoró notablemente, ahora descansaba, pese a dormir pocas horas (como es mi costumbre); las piernas no me dolían, mi circulación había mejorado, y todo en quince días.

 

¿Qué pasó después?  Me aterre, pensé: ¿y ahora que voy a hacer?, rápida y veloz, Ana me proporcionó una guía para paulatinamente reintegrar alimentos a mi vida cotidiana, pero sin perder lo aprendido sobre una alimentación sana, balanceada, nutritiva, VARIADA y RICA. Fue aquí donde me dí realmente cuenta del cambio que había tenido, bueno hasta con decirles que mi ciclo menstrual se había regularizado (imagínense más de 25 años de ser irregular).

 

Ahora, continúo con mi vida, pero bajo otra óptica, disfrutando enormemente mi maravilloso cuerpo, consiente que lo puedo mantener en condiciones óptimas y de forma natural, y eso lo siento y lo reflejo.

Así que con la experiencia vivida, les puedo decir que un Detox no solo desintoxica el cuerpo, también nos limpia la mente de tabúes sobre lo que implica y es una verdadera alimentación. ¿Que necesitan?, dos cosas: quererse y decidirse.

 

Además tendrán un plus adicional, una excelente Couch que los acompañará y los guiará a través de su propio y personalizado programa de desintoxicación.

 

No lo duden, háganlo, aquí y ahora, y por Ustedes.”

 

@luzvalles, Ciudad de México, 2012